0
Your Cart
0
0,00 €
ESCRITOS (by) Nere Vibes
Hay algo dentro de ti que percibe más de lo que crees. Que siente antes de que la mente piense. Que sabe, aunque no sepa explicarlo.
Este retiro nace de ahí. Y de un lugar muy honesto: yo he vivido todo este proceso sola durante años, y hoy abro la puerta para vivirlo contigo. Estoy inmensamente feliz y agradecida de que estés aquí 💛.
Quiero que entiendas algo desde el principio: hoy no se trata de conseguirlo todo. No venimos a «lograr» nada. Venimos a algo más sencillo y más grande a la vez — tomar conciencia de quiénes somos de verdad y abrir la puerta a un mundo que la mayoría llevamos dormido.
Nos vemos en la Hípica de Burtotxa, en plena naturaleza. Elegí este sitio a propósito: aquí estamos conectados con el entorno, lejos del ruido. Llegar puede ser un pelín aparatoso… pero merece muchísimo la pena. El lugar ya es parte de la terapia.
Empezaremos con una toma de contacto en la yurta — un rato para conocernos, aterrizar, soltar las prisas y poner una intención. Sin prisa. Aquí no miramos el reloj: el día fluye.
Deja que me ponga un poco «cerebrito», porque me parece fascinante y quiero que lo entiendas 🔬:
La percepción. Tu sistema nervioso recibe cada segundo una cantidad brutal de información — mucha más de la que tu mente consciente llega a procesar. A esa escucha del interior se la llama interocepción: la capacidad de sentir lo que pasa dentro de ti. La mayoría vivimos con esa antena tapada por el ruido mental. Cuando ese ruido baja, la percepción se afina. Y eso se entrena, como un músculo.
La glándula pineal. Es una pequeña glándula en el centro del cerebro. La ciencia sabe que produce melatonina y que regula nuestros ritmos (sueño, vigilia, luz y oscuridad). Las tradiciones de medio mundo, desde hace siglos, la asocian al «tercer ojo»: la sede de la intuición y de la percepción más sutil. No te prometo magia — te propongo curiosidad: cuidar el descanso, la calma y la atención tiene un efecto real en cómo percibimos.
Por qué importa la visión intuitiva. No es adivinar el futuro ni convertirse en algo raro. Es recuperar una capacidad que ya tienes: percibir con más finura, confiar en lo que sientes, distinguir el ruido de la información real. Cuando entrenas esto, te conoces mejor, tomas decisiones más fieles a ti, conectas de otra forma con las personas y los animales, y sobre todo te das cuenta de lo que eres capaz. Todo esto, unido, nos hace más humanos — no magos. Y esa parte dormida es justo la que quiero abrir al mundo.
Y ahora sí… empezamos. Iremos de menos a más, poco a poco, cada quien a su ritmo.
Todo empieza por lo más básico y más olvidado: el cuerpo.
Antes de percibir «más allá», tenemos que tomar conciencia de nuestro cuerpo físico — dónde estoy, qué siento, qué tensiones cargo sin darme cuenta. Y para eso, la herramienta más poderosa y más sencilla que tenemos: la respiración.
Haremos un trabajo de respiraciones para bajar el ruido, soltar el cuerpo y aterrizar en el presente. Porque no se puede escuchar lo sutil desde el estrés. Primero se calma el cuerpo. Primero recordamos que somos quienes somos.
Con el cuerpo ya calmado, damos un pasito más hacia dentro.
Te enseñaré una meditación con visualización que a mí me encanta y que uso para mantener mi energía estable. Es fácil, es curiosa, y me haría muchísima ilusión que te la llevaras puesta — porque funciona, y la podrás repetir en casa.
Antes de abrirnos a percepciones más sutiles, conectamos con lo que ya tenemos: los cinco sentidos.
Son la puerta de entrada. Aprenderemos a usarlos de forma consciente para afinar la antena — y desde ahí, poco a poco, ir abriéndonos a más.
Los caballos no están obligados a nada. No tienen que hacer ejercicios ni acercarse a nadie. Y ahí está justo lo mágico:
Su simple presencia hace que nuestra energía se eleve y se equilibre, y nos abre la antena perceptora. Son animales tremendamente sensibles al estado de quien tienen delante; estar cerca de su calma nos ayuda a regular la nuestra.
Estaremos con ellos, trabajando nuestra energía y acompañándonos entre todas las personas — viéndonos, sosteniéndonos, ayudándonos. Y si un caballo se acerca, nos fijaremos en a quién y a dónde… porque casi siempre hay un mensaje detrás.
Y aquí, poco a poco, iremos metiendo ejercicios de visión intuitiva. De lo más superficial a lo más profundo, sin prisa, cada quien a su ritmo.
No te voy a contar mucho más 🤫 — porque si lo desvelo, pierde la magia. Solo te adelanto una cosa: hay pequeñas sorpresas que casi seguro no has hecho nunca antes, y son justo las que van a hacer que este día sea tan especial.
A mediodía comeremos — pero de una forma muy concreta: ligero, natural y con presencia. Y hay un motivo:
Cuanto más ligeros de comida estamos, más despierto está el cuerpo y más afinada la percepción.
Nos mantendremos muy hidratados, comeremos ligero, y nos tomaremos un rato agradable para disfrutar cada bocado. Comer también es práctica.
De la cocina se encarga Cecilia (Ceci): cocinera saludable, practicante de yoga y apasionada del bienestar integral. Cocina viva, natural y llena de intención. (Menú vegano y sin gluten 🌱.)
Después de comer, volvemos a la yurta y seguimos con las dinámicas. También tendremos un rato más suave, de percepción y relajación, para asentar todo lo vivido.
No te desvelo qué haremos ahí exactamente 😏… pero te aseguro que te lo llevarás a casa, en más de un sentido.
Y terminamos el día por todo lo alto, con lo que más profundo toca: una experiencia de terapia energética.
Yo trabajo con LNT (La Nueva Terapia), una técnica de sanación energética. Parte de una idea sencilla: no somos solo cuerpo físico — somos también energía y emoción, y cuando esa energía no fluye bien, aparece el malestar. La LNT trabaja moviendo y reorganizando ese campo energético, liberando lo que estaba atascado, a nivel físico y emocional a la vez.
Es la forma perfecta de cerrar: después de todo el día abriendo percepción, conectamos con nuestra energía a otro nivel y recordamos, una vez más, quiénes somos de verdad.
(Importante y honesto: la terapia energética no sustituye ningún tratamiento médico. Es un acompañamiento a tu bienestar, y convive perfectamente con la medicina.)
Hoy no cerramos: abrimos.
Te llevarás un documento con todo lo que hemos trabajado y pequeñas prácticas para seguir entrenando en casa. Porque esto no acaba aquí.
Y si algo dentro de ti dice «quiero seguir por aquí», el siguiente paso es acompañarme en este camino de expansión de la conciencia.
No venimos a volvernos magos. Venimos a recordar de lo que somos capaces. Y créeme: cuando lo empiezas a ver, ya no se olvida.
Gracias por confiar en tu transformación. 💛
— Nere
Gracias por estar aquí.
Gracias por leerme, por sentir conmigo y por acompañarme en este comienzo. Si algo de todo esto resuena contigo, quizás es porque tu alma también está recordando su propia magia.
Con cariño,
Nerea Celaya
/ REFLEXIONES
/ CUERPO & ALMA
/ CAMINO
/ RETIROS
/ NOVEDADES
Mis guías para
volver a ti
/ 001
/ 002
Guías que he escrito para acompañarte en distintas fases de tu camino. Pequeños refugios para grandes procesos.